Por qué los indicadores no mejoran los resultados por sí solos
Medir no es gestionar Muchas organizaciones tienen más indicadores que nunca. Los tableros son más sofisticados, los reportes llegan puntualmente y las reuniones de seguimiento están llenas de gráficos. Sin embargo, los resultados no siempre mejoran. La razón es sencilla: un indicador no cambia nada por sí mismo. Un indicador solamente describe una situación. Lo que transforma los resultados es la decisión que se toma a partir de esa información y la acción que se ejecuta después. En distintas organizaciones es común encontrar indicadores que se presentan cada semana o cada mes sin que provoquen una conversación significativa. Se reportan, se revisan y se archivan. El número existe, pero la gestión no. El problema de los KPI sin consecuencias Cuando una organización comienza a medir, suele asumir que el simple hecho de monitorear generará mejoras automáticas. No ocurre así. He visto indicadores que mostraban tendencias negativas durante meses sin provocar ninguna acción concreta....